lunes, 12 de octubre de 2026

PAGO DE LA JARABA

UN PARAJE CON HISTORIA EN El CORAZÓN DE LA MANCHA 

El pasado 28 de septiembre, la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (A.E.P.E.V.) organizó una singular visita profesional a Pago de La Jaraba. Esta bodega se asienta sobre un paraje histórico único, estratégicamente situado entre los términos de Villarrobledo y El Provencio, en pleno corazón de La Mancha.

El valor y las bondades de esta tierra para la agricultura y la ganadería están respaldados por el tiempo. Hallazgos históricos confirman asentamientos desde la época del Paleolítico. A lo largo de los siglos, diversas civilizaciones como los iberos, romanos, visigodos y árabes descubrieron en este entorno un enclave privilegiado para establecer sus campamentos. De hecho, son los árabes quienes bautizan el lugar bajo el nombre de La Jaraba, cuyo significado original es "tierra abundante en agua".

El Renacimiento en el Siglo XXI: Sostenibilidad y Tradición

Con la llegada del siglo XXI, la finca inicia una nueva era bajo una nueva propiedad que revoluciona por completo su sistema productivo. Este proyecto no solo recuperó, sino que mejoró notablemente los cultivos tradicionales de viña y olivar, así como la explotación ganadera.

Para cerrar el ciclo de calidad, se construyeron instalaciones de vanguardia en la propia finca:

Bodega para la crianza de sus vinos.

Quesería artesanal.

Almazara para la extracción de aceite de oliva virgen extra.

Hoy en día, Pago de La Jaraba se ha consolidado como una explotación agroalimentaria integral y sostenible. Su misión fundamental es clara: engrandecer y proyectar hacia el futuro la excelencia de los productos que, desde tiempos remotos, dieron fama y prestigio a esta tierra histórica.

Historia de Pago de La Jaraba: Un Proyecto Único

La Jaraba es el relato de un sueño familiar arraigado a la tierra manchega, una labor que comenzó en 1997 con la firme determinación de crear un proyecto agroalimentario único y que hoy, gobernado ya por su segunda generación, custodia la esencia y la tradición de Castilla-La Mancha.

A lo largo de un cuarto de siglo, la finca ha labrado su historia combinando el respeto por el pasado con una mirada fecunda hacia el futuro:

El Legado de la Vid y el Olivo: El proyecto cobró vida con la plantación del viñedo en 1998 y la apertura de su bodega un año después. Con el tiempo, la vid abrió paso a la variedad Sauvignon Blanc, alumbrando en 2015 su primer vino blanco. Las tierras acogieron también el olivar, consagrado en 2010 con su propia almazara para exprimir el oro líquido de la finca, evolucionando más tarde hacia sistemas más sostenibles.

Identidad Manchega y Ganadera: En 2003, la finca selló su compromiso con la excelencia ovina al adherirse a AGRAMA. Esta dedicación y la pureza genética de su cabaña culminaron en 2011 con la apertura de su quesería artesana, cuna de auténtico Queso Manchego.

La Riqueza de la Tierra: Fieles al espíritu de diversificación, los campos de La Jaraba se abrieron experimentalmente a los nogales en 2012, seguidos por el florecimiento de los almendros en 2017 y la incorporación del cultivo del pistacho en 2022.

Hitos e Iconos del Pago: En 2014, la pasión por la historia regional alzó a "Gaspar", un majestuoso molino de viento erigido según las proporciones y técnicas de antaño, permitiendo a los visitantes tocar el alma de La Mancha. Esta entrega a la excelencia tuvo su recompensa cumbre en 2019, cuando la Unión Europea otorgó al viñedo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) La Jaraba, la máxima distinción de calidad en España.


SOSTENIBILIDAD, EL CAMINO DEL FUTURO EN EL PRESENTE

Pago de La Jaraba implementa un modelo de sostenibilidad 360° y circularidad en todas sus actividades (agricultura, ganadería, energía y residuos) estructurado en cinco pilares clave:

Gestión del Agua: Logra un ahorro hídrico del 50% mediante el riego por goteo enterrado, tecnología satelital y la reutilización del agua residual de la quesería y ganadería.

Residuo Cero: Transforma los subproductos en recursos. Elabora compost con restos de poda y estiércol, genera biomasa con el alperujo y alimenta al ganado con el suero de leche.

Agricultura Regenerativa: Protege el suelo y la biodiversidad en viñedos y olivares usando coberturas vegetales y rotación de cultivos para evitar la degradación.

Ganadería Integrada: Cierra el ciclo alimentando al ganado con subproductos de la finca y usando su estiércol como abono natural, produciendo leche de alta calidad para quesos artesanales.

Energía Limpia: Reduce un 80% las emisiones de efecto invernadero gracias al uso de calderas de biomasa y bombeo solar fotovoltaico para el riego.

Denominación de Origen: El Reconocimiento a la Singularidad

La Máxima Distinción Vitivinícola

En 2019, la Unión Europea reconoció oficialmente esta tierra con la prestigiosa Denominación de Origen Pago (DOP). Esta distinción representa el máximo escalafón de calidad que puede alcanzar un viñedo en España.

A diferencia de las Denominaciones de Origen tradicionales, que abarcan regiones geográficas muy amplias, la DOP se concede exclusivamente a un "pago": una finca o paraje singular con características edafoclimáticas (suelo y clima) únicas. Es el reconocimiento a un entorno excepcional capaz de dar vida a vinos con una personalidad e identidad inimitables.

El Mayor Grado de Exigencia

Obtener y mantener la DOP exige el cumplimiento de un estricto cuaderno de cargas que garantiza la máxima calidad y una trazabilidad absoluta:

Origen 100% garantizado: Toda la uva utilizada debe proceder exclusivamente de las parcelas delimitadas del pago.

Procesamiento integral: La bodega de elaboración y crianza debe estar ubicada dentro de la misma finca.

Filosofía de terruño: Tanto la viticultura en el campo como la enología en la bodega están diseñadas minuciosamente para respetar, potenciar y embotellar la esencia pura del terruño.

LOS PILARES DE UN TERROIR - VINOS CON IDENTIDAD

La personalidad de los vinos nace de una simbiosis perfecta entre la tradición local y la adaptación de variedades internacionales. El viñedo se compone de:

Tintos con carácter: La espina dorsal la forman las autóctonas Tempranillo y Graciano, aportando estructura y frescura, escoltadas y enriquecidas por la elegancia y complejidad de las bordelesas Cabernet Sauvignon y Merlot.

Blancos distinguidos: La variedad Sauvignon Blanc encuentra aquí su máxima expresión, ofreciendo vinos de gran intensidad aromática.

Cada parcela ha sido objeto de un exhaustivo estudio de potencial de suelo. Esto permite armonizar cada variedad con su terreno idóneo, moldeando las características organolépticas de lo que se definen como auténticos "gigantes sensoriales".

El Suelo: El Alma Viva del Pago

El suelo de Pago de La Jaraba, no es solo soporte, es una entidad viva, compleja y singular que se transfiere directamente a la copa. La finca cuenta con una extraordinaria diversidad geológica dividida en tres perfiles principales:

Suelos aluviales: Ricos en guijarros gruesos, testimonio erosionado de un antiguo curso fluvial que aporta un drenaje óptimo.

Suelos profundos: De texturas marcadamente arenosas y compuestos principalmente por silicatos, ideales para buscar la elegancia y finura.

Suelos arcillo-minerales: De profundidad media, caracterizados por una gran capacidad de intercambio catiónico y muy ricos en cuarcitas, que aportan estructura y longevidad a las cepas.

Al reunir estas condiciones excepcionales, elaboran vinos profundamente fieles a su origen y dignos de la máxima distinción de la viticultura española.

El Clima: Un Microclima Protegido

La ubicación de las 77 hectáreas de viñedo con las que cuenta la bodega es verdaderamente privilegiada. Se encuentran abrazadas y protegidas por 92 hectáreas de monte mediterráneo compuesto por encinas y pinos.

Este entorno boscoso genera un microclima diferenciador único:

Efecto barrero: El monte regula las temperaturas y protege las viñas de los vientos extremos.

Complejidad aromática: La cercanía de la masa forestal dota a los vinos de sutiles y elegantes toques balsámicos.

Expresión mineral: La combinación de este clima con suelos de origen fluvial da como resultado vinos complejos, intensos, aromáticos y amplios, con un marcado carácter mineral que persiste en boca.

QUESERÍA

Quesería La Jaraba elabora quesos manchegos artesanos utilizando exclusivamente leche cruda de oveja manchega de ganadería propia, fusionando la tradición milenaria con modernas instalaciones que garantizan la máxima higiene y calidad.

Su gama se compone de tres variedades principales:

Semicurado (3-6 meses): De intensidad media-baja, sabor suave con notas lácticas y textura cremosa. Ideal para maridar con frutos secos, mermeladas y vinos blancos

Curado (6-9 meses): De intensidad media, sabor profundo con notas a mantequilla y frutos secos, y textura firme pero quebradiza. Combina muy bien con vinos tintos jóvenes y jamón ibérico.

Viejo (más de 12 meses): De intensidad alta, sabor persistente con toques picantes y textura firme y granulosa. Perfecto para paladares exigentes, vinos tintos robustos y platos de caza.

ALMAZARA

Almazara La Jaraba produce un Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de categoría superior controlando el 100% del proceso dentro de su propia finca.

Claves de su Calidad

Cosecha respetuosa: Recolección sin vareo en el punto óptimo de maduración.

Procesado rápido: Molturación en menos de 12 horas desde la recogida para asegurar la mínima acidez.

Extracción pura: Centrifugado en frío sin químicos ni calor.

Almacenamiento protegido: Conservación inmediata en depósitos de acero inoxidable.

Sostenibilidad y Economía Circular

La finca reaprovecha el 100% de sus subproductos:

Hojas: Para alimentar a su propio ganado.

Huesos: Como biocombustible para la caldera de la almazara.

Agua sobrante: Para mantener la humedad en su planta de compostaje.

LA BODEGA Y SUS VINOS

Tradición, innovación y respeto por la tierra

En el corazón de Pago de La Jaraba, el enólogo Pedro del Toro y el director técnico Francisco Fernández trabajan en perfecta sintonía, consagrando su saber hacer a plasmar la auténtica esencia y el alma de La Mancha en cada botella.

Su filosofía descansa firmemente sobre dos pilares fundamentales:

Tipicidad del terruño: El noble empeño de expresar con honestidad la identidad única, el carácter y la pureza que el suelo manchego otorga a sus viñas.

Mínima intervención: Una fiel apuesta por el cuidado artesanal del viñedo y un meticuloso trabajo en bodega que respeta los tiempos de la naturaleza, permitiendo que florezcan las virtudes más puras de la uva.

Familia Viña Jaraba

Los vinos de la familia Viña Jaraba nacen de la tierra y del saber hacer de sus antepasados, con el firme propósito de acercar a todo el mundo el placer de una copa auténtica. Se trata de una gama cuidada y con el carácter de su propia casa, elaborada con orgullo para el disfrute de todos.

Viña Jaraba es un vino noble nacido del ensamblaje de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, criado con esmero durante 12 meses en roble francés.

A la vista luce un distinguido color cereza picota con destellos rubí. En nariz despliega la solera de sus aromas balsámicos, cuero y regaliz sobre un fondo de frutos negros maduros. Al paladar se entrega envolvente, sedoso y con gran empaque, destacando por sus taninos dulces, una redondez exquisita y un final largo y persistente que honra su origen.

Viña Jaraba Selección Especial es un vino tinto elegante y afrutado que encarna el orgullo de la tierra y el saber hacer de la bodega.

Nace de una rigurosa selección de uvas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, criadas con mimo y paciencia en tinas de roble francés durante 12 meses. Su paso por madera le otorga una profunda complejidad, donde los aromas a frutas maduras se funden en perfecta armonía con notas de especias finas, tabaco y recuerdos tostados, ofreciendo un perfil sofisticado, rotundo y equilibrado de corte tradicional.

Viña Jaraba Reserva es un tinto señorial de 13,5% Vol. que encarna la máxima expresión de la tradición bodeguera, fruto de una sabia combinación de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot criada durante 12 meses en barricas de roble francés y americano.

A la vista se presenta con un noble color rojo burdeos de capa media-alta e intensos destellos granate y rubí. Su nariz destaca por una fina complejidad que evoca fruta madura, tonos florales, notas ahumadas y balsámicas con pinceladas de regaliz sobre un fondo mineral y especiado. En boca es puro equilibrio y carnosidad, mostrando una perfecta comunión entre fruta y madera, con taninos maduros, gran cuerpo y una personalidad compleja, sabrosa y armoniosa.

Viña Jaraba Crianza es un vino tinto noble que custodia fielmente la esencia y la tradición vinícola de la finca.

Nace de una esmerada selección de uvas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, cuya alma se moldea pacientemente durante más de 6 meses en barricas de roble francés. Este reposo en la quietud de la bodega le permite desarrollar una compleja frutosidad, donde los aromas a frutos rojos maduros y especias se entrelazan con el saber hacer del tiempo, revelando delicadas notas de vainilla y madera tostada para regalar una experiencia única al paladar.

Viña Jaraba Cosecha es un vino tinto joven y jovial que encarna la frescura y la vitalidad de las uvas de la finca.

Nace de una esmerada selección de Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y/o Graciano, destacando por su carácter afrutado y un noble equilibrio en boca. Criado con esmero durante más de 3 meses en bodega un reposo breve y medido para preservar la pureza del fruto, este vino despliega aromas vibrantes a frutos rojos frescos y suaves notas florales, entregando toda la honestidad del campo en cada copa.

Familia Pago de La Jaraba

Pago de La Jaraba exalta la auténtica solera del terruño manchego mediante un cultivo esmerado del viñedo y una mínima intervención en bodega. De este modo, la casa asegura la pureza más sincera de la uva, permitiendo que la propia tierra hable con honestidad en cada copa.

Pago de La Jaraba es un tinto de gran alcurnia y 13,5% Vol. nacido del tradicional ensamblaje de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot. Su alma se moldea mediante una fermentación en tinas de roble francés y una posterior crianza de 10 a 12 meses en barrica.

A la vista luce un hermoso vestido color rojo picota de vivos ribetes. En nariz anuncia su elegante porte con sutiles matices de madera fina y delicado toffe, en armonía sobre un fondo de frutos negros y rojos. Al paladar se entrega equilibrado, bien constituido y de paso aterciopelado, haciendo gala de taninos carnosos y maduros que dejan un recuerdo gustoso a especias dulces y fruta en sazón, invitando noblemente a repetir el trago.

Jaraba Merlot es un Monovarietal de linaje puro 100% Merlot y 13,5% Vol. cuya esencia se forja en tinas de roble francés y recibe una esmerada crianza en barrica durante 6 meses.

A los ojos se presenta noblemente vestido de color rojo picota con vivos ribetes. En nariz revela su elegante hechura a través de sutiles matices de madera fina, en perfecto concierto sobre un fondo de frutos negros y rojos. En la boca se muestra equilibrado, de buen cuerpo y paso aterciopelado, distinguiéndose por sus taninos carnosos y un persistente recuerdo a especias dulces y fruta en sazón que invita con agrado a renovar el trago.

Pago de La Jaraba Sauvignon Blanc es un vino blanco de linaje puro 100% Sauvignon Blanc y 12% Vol. que se presenta como un joven del año, guardando toda la lozanía de la vendimia reciente.

A la vista luce un hermoso color amarillo verdoso de capa alta, brillante y muy limpio a los ojos. En nariz regala la frescura del campo a través de aromas a piña y toques de fruta blanca como manzana y pera. Al paladar se entrega alegre, fresco y respetuoso con sus orígenes, colmando la boca con toques frutales tropicales y cítricos en un paso decididamente expresivo, agradable y sedoso.

Familia Azagador 

Toma su nombre de las viejas vías pecuarias y caminos de la trashumancia, rindiendo homenaje al pastoreo tradicional.

Este nombre custodia una arraigada narrativa de dedicación, herencia y excelencia. Cada botella de la casa se erige como un testimonio fiel del arte del buen hacer vinícola, concebida pacientemente para dar vida a vinos nobles y perdurables que narran la historia de su propia tierra en cada sorbo.

Azagador Selección Especial es un tinto de alta gama que representa el orgullo y la máxima sofisticación de la bodega.

Nace de una rigurosa selección de uvas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, cuyo carácter se moldea con paciencia y esmero durante 12 meses en barricas de roble francés de grano extrafino. Tras este letargo en madera, el vino se retira a la quietud de los botelleros para cumplir un prolongado reposo en botella, alcanzando la redondez y la finura propias de los grandes vinos de la casa.

Azagador Reserva es un vino señorial de 13,5% Vol. que encarna la nobleza y el saber hacer de la casa, nacido del clásico ensamblaje de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, y criado pacientemente durante 12 meses en barricas de roble francés y americano.

A la vista luce un distinguido color rojo burdeos de capa media-alta con intensos ribetes granate y rubí. En nariz hace gala de una fina complejidad, regalando intensas sensaciones de fruta madura y tonos florales, envueltas en toques ahumados y balsámicos con pinceladas de regaliz sobre un fondo mineral. Su paso por boca es puro equilibrio y carnosidad, mostrando un gran cuerpo y una perfecta comunión entre sus notas tostadas y el fruto, despidiéndose de forma potente, sabrosa y armoniosa.

Azagador Crianza es un vino tinto noble que abraza con respeto la riqueza de la tradición bodeguera.

Elaborado a partir de uvas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, su alma se templa en la quietud de la bodega durante al menos 8 meses en barricas de roble, completando su crianza con un necesario periodo de afinamiento en botella. Este pausado letargo le confiere una hermosa complejidad aromática, donde el recuerdo de los frutos rojos maduros y las especias se funden en perfecta armonía con los distinguidos toques de la madera.

Azagador Cosecha es un vino tinto joven que se presenta como una auténtica celebración de la frescura y el carácter afrutado del pago vitícola.

Elaborado con el noble propósito de capturar la esencia vibrante del viñedo, el vino reposa en la quietud de la bodega durante al menos 3 meses en barricas de roble. Este breve y medido paso por madera respeta la pureza del fruto, permitiendo que despliegue intensos aromas a frutos rojos con un sutil toque de especias, ofreciendo en el paladar un perfil ligero, franco y sumamente accesible.

LA ESENCIA DE LA MESA MANCHEGA

El encuentro halló su broche de oro en la presencia de Francisco Fernández, alma y técnico de la bodega, transformando la mesa en un escenario de afectos y memoria. Allí, bajo el cobijo de la tradición, compartimos una comida excelente donde los frutos típicos de la comarca dialogaron en perfecta armonía con el deleite embriagador de los vinos de la casa.

La cocina manchega desplegó su esencia más pura: un canto de origen pastoril y humilde que, sin embargo, estalla en el paladar con sabores rotundos, contundentes y honestos. Es una gastronomía esculpida por el rigor del campo, nacida de los tesoros de sus huertas, sus afamados quesos y del latido de la caza.

El rey indiscutible de la tarde fue el plato de Los Galianos, ese gazpacho manchego que corona el arte de la cuchara. Se presentó como un guiso caldoso y reconfortante, donde las carnes de caza menor, el conejo, la liebre y la perdiz, se fundieron en un abrazo aromático de especias junto a los trozos de torta cenceña. Servido con maestría sobre el lienzo de una torta gigante, el plato no solo alimentó el cuerpo, sino que rindió homenaje al legado eterno de una tierra que sabe a hogar, a campo y a fuego lento.

¡Hasta pronto Pago de La Jaraba!



Por esta Mancha prados, viñedos y molinos
que so el igual del cielo iguala sus caminos,
de cepas arrugadas en el tostado suelo
y mustios pastos como raído terciopelo:
por este seco llano de sol y lejanía,
en donde el ojo alcanza su pleno mediodía
un diminuto bando de pájaros puntea
el índigo del cielo sobre la blanca aldea,
y allá se yergue un soto de verdes alamillos,
tras leguas y más leguas de campos amarillos,
por esta tierra, lejos del mar y la montaña,
el ancho reverbero del claro sol de España,
anduvo un pobre hidalgo ciego de amor un día
amor nublóle el juicio: su corazón veía.

 Y tú, la cerca y lejos, por el inmenso llano
eterna compañera y estrella de Quijano,
lozana labradora fincada en tus terrones
oh madre de manchegos y numen de visiones,
viviste, buena Aldonza, tu vida verdadera
cuando ta amante erguía su lanza justiciera,
y en tu casona blanca ahechando el rubio trigo.

Aquel amor de fuego era por ti y contigo.

Mujeres de la Mancha con el sagrado mote
de Dulcinea, os salve la gloria de Quijote.

ANTONIO MACHADO


Directora de Descorchando Versos: Concepción García

Fotografías: Concepción García

Asociación Española de Periodistas del Vino

Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.

 

miércoles, 3 de junio de 2026

GREDOS, HISTORIA, TRADICIÓN, NATURALEZA Y ESENCIA VITIVINÍCOLA

 

LEGADO, TIERRA Y ALMA DE VID


La Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (A.E.P.E.V.) el pasado 19 de mayo, visitó la Sierra Oeste de Madrid, un rincón excepcional donde el viñedo esculpe el entorno y define su identidad.

Esta experiencia ha sido diseñada y guiada por Offerendus, operador local especializado en experiencias culturales, ecoturísticas y de enoturismo ubicado en la Sierra Oeste de Madrid y el territorio de la Sierra de Gredos, surge ensalzar dos realidades indisolubles: la riqueza monumental y la cultura del vino.

Conectan de manera directa el vino con el paisaje, la historia, el arte y el patrimonio de la región. Expertos en 3 Denominaciones de Origen y especialistas en divulgar el valor de las variedades autóctonas de la zona, especialmente la Garnacha de Gredos y el Albillo Real

D.O.P. Cebreros(Ávila)

D.O. Vinos deMadrid (subzona San Martín de Valdeiglesias)

D.O. Méntrida(Toledo)

Nos adentramos con el guía turístico Roberto de La cruz a un escenario privilegiado donde los vestigios del pasado, la biodiversidad y el saber hacer tradicional convergen de forma magistral, con él pudimos descubrir esta joya del pasado y su historia:

MONASTERIO SANTA MARÍA LA REAL DE VALDEIGLESIAS

El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias popularmente conocido como el Monasterio de Pelayos de la Presa, es el cenobio más antiguo de la Comunidad de Madrid. Sus orígenes espirituales se remontan a la época visigoda (siglo VIII), aunque su fundación oficial y unificada data de 1150 bajo el amparo del rey Alfonso VII de León. Tras siglos de esplendor, abandono y expolio, hoy en día es un destacado Bien de Interés Cultural en desde 1983 en proceso de restauración.

Cronología Histórica

Origen: Época Visigoda (Siglo VIII): La tradición sitúa el origen espiritual en el noble Teodomiro. Durante el reinado de Witiza, se retiró a este valle para llevar una vida eremítica junto a otros nobles. Esto dio lugar a la aparición de doce ermitas dispersas en la zona.

Fundación y unificación Real (1150): Tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI, su sucesor Alfonso VII "El Emperador" otorgó un Privilegio Real de fundación. Este documento obligaba a los doce eremitorios dispersos a unificarse en una sola comunidad benedictina bajo el mandato del Abad Guillermo.

Esplendor Cisterciense (1177): El rey Alfonso VIII impulsó la integración del monasterio en la Orden del Císter. Durante los siglos siguientes, el complejo vivió su época de mayor riqueza económica y territorial. Ello motivó sucesivas reformas arquitectónicas que incorporaron estilos góticos, renacentistas y barrocos.


Decadencia y Desamortización (1836): La promulgación de la Desamortización de Mendizábal obligó a los monjes a abandonar el monasterio. El edificio pasó a manos privadas, lo que inició un periodo de 140 años de abandono, ruina y expolio continuo de sus tesoros artísticos.

Recuperación y Actualidad (1974 - Presente): El arquitecto Mariano García Benito compró las ruinas tras ver un anuncio en el periódico ABC. Invirtió su propio patrimonio en levantar tapias de protección y consolidar estructuras vitales. En 2004, donó el complejo al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa. Actualmente, gestionado junto a una fundación, se siguen ejecutando proyectos públicos de consolidación para su recuperación arqueológica y cultural.



Tras la visita al monasterio, tuvimos una cata muy especial centrada en una de las variedades más singulares del territorio: La Albillo Real, uva histórica de la Sierra Oeste y expresión única de su identidad vitivinícola. La cata fue dirigida por el enólogo colaborador Daniel Barrio, quien nos guio a los asistentes a través de una selección representativa de diferentes elaboraciones, mostrando la versatilidad y riqueza de esta variedad.

En esta ocasión, la selección adquiere un valor especialmente significativo, ya que reúne vinos procedentes de las tres Denominaciones de Origen presentes en el territorio, Vinos de Madrid (subzona San Martín), Cebreros y Méntrida, ofreciendo una lectura transversal del albillo real en distintos contextos de suelo, clima y tradición. A lo largo de la degustación, pudimos descubrir distintas interpretaciones de la misma variedad, procedentes de las tres zonas vitivinícolas:

La Suerte de Arrayán (D.O.P. Méntrida)

Fermentado en barrica de roble francés, elegante y equilibrado, reflejo de una interpretación más refinada de la variedad.

Brisa de Gredos (D.O.P. Cebreros)

Ocho meses de crianza bajo velillo, una elaboración que introduce matices biológicos y una notable personalidad

Zerberos Vino Precioso de Daniel Ramos, así llamaban tradicionalmente en la zona de El Tiemblo- Gredos a los vinos de Albillo Real por su color y por su brillo, y así han decidido Pepi y Daniel llamar a su blanco más importante. Crianza en roble francés durante 11 meses.

Dorado intenso con brillos preciosos de piedra preciosa. En nariz es poderoso con muchas notas minerales de arcilla húmeda y ferralla. Cremoso, untuoso y con muy buena acidez.

Mariscalas 2023 de Finca Mariscalas D.O. Vinos de Madrid

 Un Monovarietal 100% de Albillo Real, untuoso, sedoso y con un toque salino único, fruto de su cuidada fermentación y crianza sobre lías. Exclusividad y frescura en perfecto equilibrio.

 El Soplón de Bodega Fuentegalana D.O. Vinos de Madrid / D.O.P. Cebreros.

Crianza en barrica de castaño, que aporta complejidad y un perfil singular poco habitual en los vinos blancos.

Seguimos nuestra visita guiada hacia el Antiguo Horno de Tinajas de El Tiemblo, construido a inicios del s.XIX, un elemento clave del patrimonio histórico y de la tradición vinícola de la provincia de Ávila. Este espacio monumental refleja cómo la alfarería local estuvo históricamente unida a la producción de vino, fabricando los grandes recipientes de barro necesarios para el almacenamiento y la crianza en las bodegas de la región. Su recuperación funcional y turística busca conectar el pasado artesanal con las rutas del vino actuales.



Durante el almuerzo, degustamos un excelente menú con productos de la zona y elaboraciones tradicionales, la experiencia evoluciona hacia la identidad tinta del territorio: La garnacha de Gredos, la joya tinta de la región, un patrimonio vitícola que encuentra en este relieve montañoso su máxima expresión y prestigio. La secuencia de vinos seleccionados traza un itinerario por las diversas tipicidades de la uva, evidenciando la pluralidad del terruño y el rigor de sus elaboradores:

El Bufón de Bodegas Arrayán (D.O.P. Méntrida) Vino actualmente agotado en bodega, fermentado en tina de roble y con una crianza de 12 meses. Expresa una garnacha estructurada y elegante, con gran profundidad.

Valverde, vino de pueblo de Cebreros Vino artesanal, elaborado con muy poca intervención por un joven viticultor que representa la vertiente más tradicional de la garnacha. Cuenta con una crianza de 10 meses en roble francés, destacando por su autenticidad y carácter.

Carril del Rey de Bodegas Bernabeleva (D.O. Vinos de Madrid, subzona San Martín) Procedente de cepas viejas, este vino refleja la elegancia y finura características de las garnachas de la zona, con una marcada identidad de terruño.

Tres visiones, una identidad: el latido de la garnacha en la tierra de Gredos.

 

CATA DE VINOS D.O.P. CEBREROS JUNTO A LOS HISTÓRICOS TOROS DE GUISANDO


Colofón histórico, antes de la despedida, la jornada culminó en los icónicos Toros de Guisando. En este emblemático enclave, disfrutamos de una visita guiada al conjunto escultórico vetón (ss. IV-III a.C.), el monumento más antiguo de la comarca con más de 2000 años de historia a sus espaldas. Las esculturas pertenecen a la categoría arqueológica de los verracos. Estas figuras representan zoomorfos cuadrúpedos (principalmente toros o cerdos sementales) labrados por el pueblo celta de los vetones. Son cuatro esculturas alineadas de norte a sur, que miden entre 2,6 y 2,7 metros de largo. Aunque están desgastadas, se aprecian detalles como el hocico, los ojos y orificios en la cabeza para encajar cuernos reales. Los historiadores sugieren que tenían fines mágico-religiosos. Servían como amuletos para la protección del ganado, hitos para marcar límites de pastos territoriales

Relevancia Histórica: El Tratado de 1468

El paraje es internacionalmente conocido por el Tratado de los Toros de Guisando.

El 19 de septiembre de 1468, el rey Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel se reunieron junto a estas esculturas. En este pacto, el monarca proclamó a Isabel (la futura Isabel la Católica) como heredera legítima al trono de Castilla, desbancando de la sucesión a Juana "la Beltraneja".


Desde 2017, la Denominación de Origen Protegida Cebreros ampara vinos nacidos en el sureste de Ávila, entre los ríos Alberche y Tiétar, en pleno Sistema Central Ibérico.

Muchos de sus viñedos, centenarios, ofrecen un terruño excepcional, las viñas de Cebreros se cultivan en suelos de granito y pizarra, a altitudes que oscilan entre los 600 y 1,200 metros, dan origen a vinos con personalidad, marcados por un clima de escasas precipitaciones, veranos calurosos y una baja densidad de plantación. Estas condiciones aportan una mineralidad y frescura inigualable a los vinos.


El broche final lo pusieron Marta Burgos y Diego Ortega, técnicos de la Denominación de Origen Protegida Cebreros, con una presentación y cata maridada de vinos genéricos de la denominación, en este escenario único y fiel al territorio, saboreamos la esencia de las garnachas de la zona: su expresión mineral, su frescura derivada de la altitud y la influencia de los suelos graníticos. Una experiencia que nos permitió a los asistentes, comprender, de forma directa la identidad vitivinícola de Cebreros, conociendo las variedades autóctonas de la zona, las verdaderas protagonistas de Cebreros, completando así un recorrido que conecta a la perfección, patrimonio, paisaje y vino, bajo un mapa al corazón de un territorio en tres esencias: la elegancia blanca del Albillo, la complejidad tinta de La Garnacha y la herencia que define una identidad”.

 



“Queremos que quien nos visite no solo pruebe vinos, sino que entienda de dónde vienen. El vino es la forma más directa de conectar con la tierra, con su historia y con su gente.”

Elena Sanz, Offerendus


Fotografías: Concepción García

Directora de Descorchando Versos: Concepción García

Asociación Española de Periodistas del Vino

Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.

 








domingo, 3 de mayo de 2026

LA DOC VINHOS VERDES EN MADRID

La Región Demarcada de Vinhos Verdes presentó el lunes 27 de abril en el hotel Only YOU Atocha de Madrid una selección de bodegas y vinos en un evento especial dirigido a profesionales del sector, en franja horaria (11:00-14:00 y 16:00 a 20:00) para la participación de público profesional. Además, la jornada contó con una Masterclass exclusiva dirigida por Almudena Alberca MW, sólo para distribución, dedicada a descubrir el potencial de Vinhos Verdes en la elaboración de grandes vinos blancos, poniendo en valor su diversidad de terroirs, variedades autóctonas y estilos de alta calidad.


HISTORIA

Delimitada originalmente el 18 de septiembre de 1908.

El cultivo de la vid en el noroeste de la península ibérica tiene más de dos mil años de antigüedad. Es aquí donde se ubica la región de Vinho Verde, que coincide geográficamente con el territorio donde Portugal comenzó a construirse como país, a partir del siglo XII. Durante los dos siglos siguientes, fue también aquí, a lo largo de los valles de los ríos Miño y Lima y sus afluentes, donde se concentró gran parte de la población de la entonces joven nación portuguesa. Y en Portugal, donde hay gente, hay viñas y hay vino. Por lo tanto, no sorprende que los primeros vinos portugueses exportados a diversos destinos europeos procedieran de esta región, ya en el siglo XIV.

Curiosamente, y al contrario de la imagen que los amantes del vino de todo el mundo tienen hoy en día del Vinho Verde , fueron principalmente los vinos tintos los que inicialmente dieron fama a la región.

No fue hasta finales del siglo XIX que los vinos blancos, elaborados con variedades de uva locales, comenzaron a ganar protagonismo, siendo especialmente apreciados en los grandes centros urbanos. Lo cierto es que, tanto tintos como blancos, la calidad y personalidad de los vinos producidos aquí llevaron al gobierno a delimitar la región de Vinho Verde en 1908, convirtiéndose así en una de las más antiguas de Portugal (y de Europa) en obtener este estatus.

El auge de los vinos blancos se produjo gradualmente durante la segunda mitad del siglo XX, dejando los vinos tintos de Vinho Verde para el consumo predominantemente local. La investigación llevada a cabo a partir de las décadas de 1960 y 1970 fue crucial para ello, ya que no solo estudió en profundidad las variedades de uva blanca autóctonas (como Loureiro, Trajadura, Arinto o Alvarinho, por ejemplo), sino que también revolucionó la forma en que se plantaban y gestionaban las viñas en la región, pasando de una viticultura de subsistencia, centrada en el mercado regional, a una viticultura profesional, orientada a los mercados nacionales y de exportación.

Los procesos y equipos de elaboración del vino se han adaptado naturalmente a esta continua modernización a lo largo de los siglos XX y XXI.

Hoy en día, los viñedos y bodegas son diseñados desde cero por profesionales con profundos conocimientos técnicos y científicos, capaces de aprovechar al máximo las extraordinarias condiciones que el clima, los suelos y las variedades de uva de la región de Vinho Verde ofrecen para la producción de vinos blancos, rosados ​​y tintos de calidad superior, con estilos y perfiles distintivos, para disfrutar jóvenes o para envejecer durante muchos años en bodega.

Al beber un Vinho Verde, también bebemos un pedacito de esta larga y rica historia. Y en sus aromas y sabores, descubrimos toda la singularidad de esta región, única en su paisaje, su cultura, su gastronomía e igualmente única en los vinos que produce.

La diversidad de suelos y microclimas divide la región en nueve subregiones distintas.

La composición del suelo influye directamente en el crecimiento de las vides, afectando a la nutrición, el desarrollo de las raíces y la absorción de nutrientes:

Amarante, Pájaro, Baião, Basto, Cavado, Archivo, Monção y Melgaço, Paiva Y Sousa

Amarante

Esta subregión, que abarca los municipios de Amarante y Marco de Canaveses, se ubica en el interior de la región de Vinho Verde, donde la influencia marítima es menos pronunciada. La mayor altitud media y las buenas variaciones de temperatura favorecen las variedades de uva de maduración tardía, como la blanca Azal y la Avesso, dando como resultado vinos blancos intensos y con cuerpo.

Los vinos tintos más tradicionales, elaborados con Vinhão y Espadeiro, son uno de los rasgos distintivos de esta subregión.

Pájaro

Abarca no menos de 10 municipios —Vila Nova de Famalicão, Fafe, Guimarães, Santo Tirso, Trofa, Póvoa de Lanhoso, Vieira do Minho, Póvoa de Varzim, Vila do Conde y parte de Vizela— extendiéndose desde la costa hacia el interior.

El valle del río Ave, que le da nombre, es bajo e irregular, y está fuertemente influenciado por su proximidad al mar, lo que se manifiesta en la escasa amplitud térmica y la alta humedad.

Variedades de uva blanca como Arinto, Loureiro y Trajadura producen aquí vinos con un marcado carácter cítrico, de alta acidez y frescura.

Baião     

Esta región, que abarca los municipios de Baião y la mayor parte de Resende y Cinfães, se encuentra en el interior sur de la región de Vinho Verde y limita con la región del Duero, incluyendo parte del valle del río Duero.

Lejos de la influencia atlántica, aunque con algunas características de un clima continental —inviernos fríos y secos, veranos calurosos con grandes variaciones de temperatura—, posee las condiciones perfectas para la correcta maduración de la variedad de uva Avesso, que encuentra allí su hogar junto con otras variedades como Azal o Arinto, dando como resultado vinos con cuerpo y gran profundidad.

Basto

Cabeceiras de Basto, Celorico de Basto, Mondim de Basto y Ribeira de Pena son los municipios que conforman esta subregión, la más interior y con mayor altitud media de la región del Vinho Verde.

Su ubicación geográfica la protege de los vientos marítimos, lo que le confiere un clima más extremo, con inviernos fríos y lluviosos y veranos muy calurosos y secos.

Un paraíso para las variedades de uva de difícil maduración, especialmente la Azal, cuya elevada acidez se ve atenuada, dando lugar a vinos que combinan cuerpo y frescura vibrante. Estas condiciones climáticas también favorecen el desarrollo de uvas tintas, como la Espadeiro, la Padeiro y la Vinhão.

Cavado

El valle del río Cávado atraviesa los municipios de Esposende, Barcelos, Braga, Vila Verde, Amares y Terras de Bouro, donde se concentran numerosos productores de Vinho Verde.

 Se trata de una zona de baja altitud, bastante expuesta a la influencia atlántica, donde la humedad y los vientos marítimos generan un clima templado con escasas variaciones de temperatura y precipitaciones regulares.

Condiciones ideales para las principales variedades de uva blanca, especialmente Arinto, Loureiro y Trajadura. Esta vertiente atlántica favorece la producción de vinos blancos muy cítricos, frescos y crujientes.

 Archivo

El río Lima atraviesa la región de Vinho Verde en los municipios de Arcos de Valdevez, Ponte da Barca, Porte de Lima y Viana do Castelo, donde desemboca en el océano Atlántico.

Se trata de un valle abierto, sin barreras que impidan la entrada de los vientos marítimos, que penetran así sin obstáculos en el interior de la subregión. Las lluvias son frecuentes y el clima es templado, relativamente fresco y húmedo durante la época de maduración de la uva.

Monção y Melgaço

El carácter único de los vinos de Monção y Melgaço, distintos de todos los demás producidos en la región de Vinho Verde, ha sido reconocido por profesionales y consumidores desde la década de 1930, razón por la cual fue la primera de las nueve subregiones en lograr un estatus diferenciador, expresado en un sello de garantía específico.

Ubicada en el valle del río Miño, rodeada de montañas que la protegen de los vientos atlánticos, tiene un clima caracterizado por inviernos fríos y veranos cálidos y secos, con buenas variaciones de temperatura entre el día y la noche, condiciones ideales para que la noble variedad de uva Alvarinho, originaria de la zona y predominante en ella, exprese todas sus cualidades en vinos elegantes, complejos y de larga guarda.

Los viñedos están plantados en suelos graníticos que varían en textura, desde las zonas más cercanas al río (con aluvión y cantos rodados) hasta las laderas de la montaña.

Paiva

La subregión de Paiva, que abarca el municipio de Castelo de Paiva y una pequeña parte de Cinfães, se encuentra en el interior de la región de Vinho Verde, protegida del mar por su relieve y mayor altitud. Es quizás donde los vinos tintos alcanzan su máxima expresión.

Elaborados principalmente con la clásica variedad Vinhão, que madura aquí de forma perfecta y equilibrada, son vinos intensos, vigorosos y frescos.

Los vinos blancos se obtienen de las variedades Arinto, Loureiro, Trajadura y Avesso, dando como resultado vinos con cuerpo y suaves.

Sousa

Esta es quizás la subregión que, en términos climáticos, mejor representa el promedio de la región de Vinho Verde.

Comprende los municipios de Paços de Ferreira, Paredes, Lousada, Felgueiras, Penafiel y parte de Vizela, y se caracteriza por su clima suave, con bajas variaciones de temperatura, precipitaciones moderadas y veranos frescos, ya que su terreno ondulado favorece la entrada de brisas marinas. Estos factores permiten que casi todas las variedades de uva blanca y tinta de la región prosperen aquí.

Los vinos resultantes presentan perfiles bastante equilibrados en cuanto a fruta, cuerpo y acidez. Cabe destacar los rosados ​​aromáticos y frescos elaborados con uva Espadeiro.

 SUELOS Y CLIMAS


La región de Vinho Verde se extiende desde la costa atlántica hasta el interior de Portugal, atravesada por los valles de tres ríos principales el Miño, el Lima, el Duero y otros ríos menores como el Tâmega, el Ave y el Cávado. Estos valles permiten que los vientos marítimos penetren profundamente en la región, influyendo en su clima.

La influencia del Atlántico en la producción.

La influencia atlántica se traduce en abundantes precipitaciones y temperaturas generalmente suaves, que rara vez alcanzan niveles extremos, tanto en verano como en invierno. Durante la maduración de la uva, que coincide con los meses de verano, la uva completa su ciclo lentamente, adquiriendo azúcares de forma equilibrada sin perder una buena acidez.

El "efecto atlántico" tiene mayor impacto en algunas subregiones que en otras, debido a su ubicación interior o a su orografía. El caso más evidente es el de Monção y Melgaço, que, gracias a la cadena montañosa que la rodea, tanto en el lado portugués como en el español, está protegida de los vientos marítimos, presentando un clima mucho más frío en invierno y más cálido en verano que el resto de la región.

La geología del suelo regional y su impacto en la producción de uva.

Los suelos de la región de Vinho Verde son casi en su totalidad de origen granítico, aunque existen algunas excepciones, con zonas de esquisto, arcilla o aluvión, e incluso piedras rodadas en lugares que antiguamente fueron lechos de ríos.

Vides cultivadas verticalmente

Así, las vides, antes cultivadas a ras del suelo, comenzaron a cultivarse verticalmente, trepando por los árboles plantados alrededor de los campos agrícolas, en un modelo llamado "uveira" o "enforcado". Poco después llegó la "ramada", también llamada "latada", estructuras horizontales de hierro o madera que descansaban sobre soportes de granito, ubicadas sobre caminos o en los bordes de los campos. El propósito era el mismo: obtener altos rendimientos de uva y vino sin ocupar el valioso espacio destinado a los cereales y hortalizas necesarios para la alimentación.

A partir de la década de 1970, el paisaje vitivinícola de la región de Vinho Verde experimentó un cambio lento y progresivo, pero radical. Los viñedos y el vino dejaron de ser un cultivo agrícola más entre tantos otros y se convirtieron en una actividad profesional, cultivada intensivamente y con un alto grado de especialización.

Los terrenos agrícolas se han transformado, y varias zonas están dedicadas exclusivamente a los viñedos.

Así surgieron otros sistemas de conducción, basados ​​en postes y alambres, como el bardo, la cruzeta y, especialmente a partir de finales de los años 80, el cordón simple o doble, con múltiples variaciones. Este modelo se impuso y contribuyó decisivamente al enorme crecimiento cualitativo de los vinos producidos en la región. Las vides dejaron de crecer en altura y se acercaron al suelo, con evidentes beneficios en cuanto al equilibrio de la maduración. Aun así, el viñedo típico de Vinho Verde DOC siempre tiene un sistema de conducción ligeramente más elevado (entre 1,5 y 2 metros del suelo) que en otras regiones de Portugal, debido al clima más húmedo de esta zona.

Aunque la gran mayoría de los viñedos de Vinho Verde se cultivan actualmente de forma continua, en parcelas seleccionadas y específicas, y se plantan por parcela y por variedad de uva, aún se conservan algunos modelos centenarios, como la pérgola y el sistema de espaldera. No solo se ha preservado un legado histórico, manteniendo la diversidad del paisaje, sino que algunos productores más pequeños también han podido sacar provecho de la diferenciación que proporcionan estas viejas viñas, ofreciendo vinos verdaderamente únicos.

 Variedades de uva autóctonas de la región del Vinho Verde

La región de Vinho Verde alberga una importante diversidad de variedades de uva autóctonas, adaptadas durante siglos a los suelos y microclimas locales. Algunas de estas variedades, por diversas razones, han ido desapareciendo progresivamente, perdiendo su lugar en los coupages, como Batoca, Cainho, Cascal, Amaral, Pedral y Borraçal, entre muchas otras.

Sin embargo, en la última década, varias se han recuperado, tanto gracias a la investigación de la CVRVV (Comisión Regional del Vino de Vinho Verde) como de los propios productores, con un triple objetivo: preservar el patrimonio genético de la región; aumentar la oferta de vinos distintivos; y ampliar las opciones en un futuro condicionado por el cambio climático.

La gran mayoría de los vinos de Vinho Verde (blancos, rosados ​​y tintos) se elaboran, no obstante, con una docena de variedades blancas y tintas, uvas que combinan un marcado carácter con una gran consistencia cualitativa.

VARIEDADES BLANCAS

Las variedades de uva blanca ofrecen una fascinante gama de perfiles aromáticos y sabores únicos. Desde la vibrante y cítrica Alvarinho hasta la floral y elegante Loureiro, estas variedades aportan frescura y complejidad a los vinos. El carácter mineral de Arinto y la exuberancia frutal de Trajadura complementan esta rica paleta, creando vinos blancos cautivadores y distintivos.

Alvarinho

Nacida en el valle del río Miño, la Alvarinho es la columna vertebral de la subregión de Monção y Melgaço, aprovechando el microclima local, más cálido y seco en verano, para producir vinos excelentes, muy valorados por su expresividad, personalidad y enorme longevidad, capaces de evolucionar en botella durante más de dos décadas. Los vinos de Alvarinho son bien estructurados, con un excelente equilibrio de acidez y perfiles que van desde cítricos (naranja, mandarina, pomelo) hasta tropicales (mango, piña, maracuyá). La nobleza y versatilidad de esta variedad de uva hacen que se utilice cada vez más en otras subregiones de Vinho Verde.

Arinto

Presente en toda la región, donde también se la conoce como Pedernã, es una de las variedades de uva blanca más antiguas, famosas y versátiles de Portugal, que contribuye a la elaboración de excelentes vinos tranquilos y espumosos. Destaca por la calidad de sus aromas cítricos (limón, naranja), a veces con notas de manzana y azahar, y por su sólida estructura ácida, que da como resultado vinos expresivos, intensos y de larga guarda.

Del revés

El valle del Duero, concretamente Baião y las subregiones vecinas (Amarante, Paiva, Sousa) son la cuna de esta variedad, que aprecia especialmente las zonas más cálidas y protegidas de la influencia atlántica. Los vinos Avesso son muy encorpados y profundos, con aromas muy afrutados (melocotón, naranja, piña) y sabores complejos y armoniosos, con notas de almendra. La combinación de madurez y acidez garantiza una buena longevidad.

Azal

La uva Azal, de maduración tardía, prefiere las subregiones del interior, protegidas de los vientos atlánticos, con laderas suaves y soleadas, para equilibrar su elevada acidez natural. En los vinos elaborados con esta variedad predominan los cítricos, con una acidez siempre claramente perceptible en notas de cáscara de limón, lima, pomelo y manzana verde.

Vagón

Utilizada, sobre todo, en mezclas con otras variedades de uva, Trajadura está presente en casi toda la región. Madura bien y, aunque no es especialmente expresivo, tiene delicados aromas a melocotón, pera, plátano y manzana madura. Procede de vinos encorpados, suaves, con acidez moderada. En lotes, contribuye a ablandar otras variedades más ácidas.

Laurel

Variedad de uva ancestral, conocida al menos desde el siglo XVIII, es la más cultivada en la región de Vinho Verde, aunque prefiere las subregiones con mayor influencia atlántica, ya que valora la humedad y la frescura y sufre con el calor excesivo. Produce vinos aromáticos, con predominio de notas cítricas de lima y limón y matices florales, resultando en vinos delicados, frescos y sumamente elegantes. Los mejores ejemplares envejecen muy bien en bodega.


VARIEDADES TINTAS

Las variedades de uva tinta ofrecen una fascinante gama de perfiles aromáticos y sabores únicos. 

Alvarelhão

También conocida como Brancelho, se trata de una variedad de uva muy antigua, antes común y ahora poco frecuente en la región, pero que, especialmente en la última década, ha despertado un renovado interés por su capacidad para producir vinos tintos Vinho Verde más ligeros, delicados y elegantes, constituyendo así una alternativa al clásico Vinhão. 

Espadeiro

La magnífica variedad de uva rosada Vinho Verde se caracteriza por su baja intensidad de color y por la expresividad y elegancia de sus aromas y sabores, con notas de frambuesas, fresas silvestres, cerezas y granadas. En ocasiones, se aprecian matices minerales que le aportan complejidad. Su fina acidez da como resultado vinos vibrantes y refrescantes.

Panadero

Originaria principalmente de la subregión de Basto, ha ido extendiendo su influencia a otras subregiones de Vinho Verde, como alternativa o complemento a la dominante Vinhão. Contribuye a la elaboración de vinos rosados ​​y tintos más abiertos y elegantes, con notas de frutos rojos (fresas y frambuesas), un sabor suave y una frescura equilibrada.

Vinhão

Es la variedad de uva tinta más cultivada en la región de Vinho Verde. Sus vinos tintos, de carácter intenso, destacan por su color (a veces casi violeta) y aroma, con notas de frutos del bosque y un toque floral. Su sabor es también intenso y expresivo, con cuerpo pleno y denso, taninos firmes y una acidez vibrante.

Perfiles de Vinho Verde

Como la Denominación de Origen más grande de Portugal, la región de Vinho Verde abarca necesariamente perfiles de vino diversos, definidos por los microclimas de cada subregión, las variedades de uva utilizadas o los procesos de vinificación. Cabe destacar también que, en un país donde la mezcla de variedades de uva es tradición, la región de Vinho Verde fue la primera en buscar resaltar las características específicas de cada variedad, embotellándolas por separado, con especial énfasis en las variedades Alvarinho y Loureiro en primer lugar, y Vinhão, Avesso, Azal y otras posteriormente.

 Así pues, en lo que respecta al Vinho Verde blanco, podemos dividirlo inicialmente en dos perfiles distintos. El más tradicional, si podemos llamarlo así, se basa en vinos con bajo contenido alcohólico, ligeros y delicados, a veces con algo de dióxido de carbono y un ligero dulzor afrutado. Sin embargo, el desarrollo de nuevos modelos vitivinícolas y enológicos ha permitido la creciente difusión de un perfil más ambicioso, en el que uvas de alta calidad, fermentadas en acero inoxidable o barricas, producen vinos blancos intensos y expresivos, con cuerpo y profundidad, que conservan toda la frescura y elegancia asociadas a un gran potencial de guarda. Algunos de estos blancos se comercializan tras varios años de crianza en botella.

Vinho Verde, jóvenes, ligeros y frescos.

Los vinos blancos jóvenes Vinho Verde tienen un color citrino o pajizo, aromas intensos, afrutados y florales, según las variedades de uva de las que proceden. En boca son armoniosos, intensos y de gran frescura.

Vinho Verde añejos

Los vinos Vinho Verde añejos presentan un color dorado y aromas a fruta madura como el membrillo y la miel. En boca, muestran mayor complejidad y estructura, resultando en un vino más redondo, rico y persistente.

Vinos Tintos

Incluso el vino tinto Vinho Verde, más "tradicional", con bajo contenido alcohólico, color intenso, taninos firmes y acidez viva, ha ido cediendo progresivamente el paso a otros modelos, tintos en los que predominan características como un color más claro, una fruta elegante, un acabado tánico refinado y una frescura equilibrada.

Los vinos tintos Vinho Verde tienen un color rojo intenso y, a veces, una espuma rosada o rojo brillante, un aroma vinoso con un toque de frutos del bosque. En boca son frescos e intensos, muy gastronómicos.

Rosados ​​Vinho Verde

Una categoría que antes era discreta pero que ha experimentado un crecimiento exponencial en la última década es la de los vinos rosados. Gracias a las inversiones en viñedos y bodegas, y a la aptitud natural de esta región atlántica para producir vinos ligeros y delicados, el rosado Vinho Verde, aromático, fresco que recuerda a frutos rojos, armonioso, persistente y vibrante, responde a las nuevas tendencias de los mercados nacionales y de exportación. La gran mayoría de estos rosados ​​son vinos varietales, especialmente de las variedades de uva Espadeiro y Padeiro.

Vinos Espumosos

La misma evolución se produce en el vino espumoso Vinho Verde, elaborado mediante el método tradicional, donde podemos encontrar tanto vinos jóvenes y afrutados como vinos envejecidos durante varios años, en los que los cítricos han dado paso a notas más complejas de galleta y frutos secos.

Vino Espumoso Natural Brut

Los vinos blancos jóvenes Vinho Verde tienen un color citrino o pajizo, aromas intensos, afrutados y florales, según las variedades de uva de las que proceden. En boca son armoniosos, intensos y de gran frescura.

Vino Espumoso Dulce

Los vinos rosados ​​Vinho Verde presentan un color rosa pálido o intenso, aromas juveniles y frescos que recuerdan a frutos rojos. Su sabor es armonioso, fresco y persistente.


Denominación de Origen Vino Verde

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vinho Verde es un grupo de unidades administrativas con límites geográficos precisos, legislación específica y controles rigurosos en cuanto a la autenticidad, los procesos y la calidad de los vinos que allí se producen:

1949:  La OIV - Oficina Internacional de la Viña y el Vino aprobó el informe de reivindicación para la DO Vinho Verde;

1959: Se creó el Sello de Denominación de Origen Vinho Verde, emitido por la CVRVV, para salvaguardar el origen y la calidad de los productos con la DO;

1973:  La OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) declaró el reconocimiento del registro internacional de la DO Vinho Verde, que, según el derecho internacional, otorgaba el derecho exclusivo a utilizar el nombre DO Vinho Verde para los vinos de la región;

1983:  El Gobierno crea la Cámara de Cata de la Comisión de la Región Vitivinícola de Vinho Verde con el objetivo de defender y aumentar la calidad de los vinos de la Región (Decreto 400/83);

1987: CVRVV se convierte en una entidad privada, una asociación regional, una persona jurídica bajo el derecho privado, y el Gobierno también le otorga a CVRVV la condición de servicio público;

1991:  La DO Vinho Verde se integró en los esquemas de calidad de la UE, es decir, se registró en el Registro de Indicaciones Geográficas de la Unión Europea (eAmbrosia) como Denominación de Origen Protegida con el número PDO-PT-A1545;

2009: Aunque fue creada en 1926 para proteger y controlar la Denominación de Origen (DO) Vinho Verde, en 2009 la CVRVV fue designada por el Gobierno y acreditada por el IPAC – el Instituto Portugués de Acreditación – como entidad certificadora para llevar a cabo funciones de control de la producción y comercialización y certificación de productos vitivinícolas con derecho a la Denominación de Origen (DO) Vinho Verde y la Indicación Geográfica (IG) Minho;

2020:  CVRVV es reconocida legalmente como la Entidad Gestora de la DOP Vinho Verde y la IGP Minho, desempeñando funciones delegadas por el Estado relacionadas con la gestión estratégica, la protección jurídica y la promoción de las respectivas DOP e IGP; desde entonces, CVRVV también ha continuado desempeñando funciones de certificación, como Organismo de Certificación debidamente acreditado para las respectivas DOP e IGP.

Bodegas participantes

A&D Wines | Adega de Monção | Aveleda | Barcos Wines | Calçada Wines | Caves Campelo | Quinta da Lixa | Quinta de Paços | Quinta de Santa Cristina | Quinta de São Gião | Vercoope | Vinhos Norte, Felgueiras, Casal Da Seara y Vía Latina.

A&D Wines 

Adega de Monção  

Aveleda 


 Barcos Wines |

 Calçada Wines 


Caves Campelo 


Quinta da Lixa


Quinta de Paços


Quinta de Santa Cristina 


Quinta de São Gião


Vinhos Norte


Felgueiras

Casal Da Seara


Vía Latina



Tradición, historia, belleza y diversidad de una gran zona vitivinícola portuguesa de reconocida calidad.




Fuentes y fotografías: 

Concepción García

https://www.vinhoverde.pt/pt/vinhos/brancos/

https://www.mivino.es//

https://blogger.googleusercontent.com/

Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.