UN PARAJE CON HISTORIA EN El CORAZÓN DE LA MANCHA
El pasado 28 de septiembre, la Asociación Española de
Periodistas y Escritores del Vino (A.E.P.E.V.) organizó una singular visita
profesional a Pago de La Jaraba. Esta bodega se asienta sobre un paraje
histórico único, estratégicamente situado entre los términos de Villarrobledo y
El Provencio, en pleno corazón de La Mancha.
El valor y las bondades de esta tierra para la
agricultura y la ganadería están respaldados por el tiempo. Hallazgos
históricos confirman asentamientos desde la época del Paleolítico. A lo largo
de los siglos, diversas civilizaciones como los iberos, romanos, visigodos y
árabes descubrieron en este entorno un enclave privilegiado para establecer sus
campamentos. De hecho, son los árabes quienes bautizan el lugar bajo el nombre
de La Jaraba, cuyo significado original es "tierra abundante en
agua".
El Renacimiento en el Siglo XXI:
Sostenibilidad y Tradición
Con la llegada del siglo XXI, la finca inicia una nueva
era bajo una nueva propiedad que revoluciona por completo su sistema
productivo. Este proyecto no solo recuperó, sino que mejoró notablemente los
cultivos tradicionales de viña y olivar, así como la explotación ganadera.
Para cerrar el ciclo de calidad, se construyeron
instalaciones de vanguardia en la propia finca:
Bodega para la crianza de sus vinos.
Quesería artesanal.
Almazara para la extracción de aceite de oliva virgen
extra.
Hoy en día, Pago de La Jaraba se ha consolidado como una explotación agroalimentaria integral y sostenible. Su misión fundamental es clara: engrandecer y proyectar hacia el futuro la excelencia de los productos que, desde tiempos remotos, dieron fama y prestigio a esta tierra histórica.
Historia de Pago de La Jaraba: Un Proyecto Único
La Jaraba es el relato de un sueño familiar arraigado a
la tierra manchega, una labor que comenzó en 1997 con la firme determinación de
crear un proyecto agroalimentario único y que hoy, gobernado ya por su segunda
generación, custodia la esencia y la tradición de Castilla-La Mancha.
A lo largo de un cuarto de siglo, la finca ha labrado su
historia combinando el respeto por el pasado con una mirada fecunda hacia el
futuro:
El Legado de la Vid y el Olivo: El
proyecto cobró vida con la plantación del viñedo en 1998 y la apertura de su
bodega un año después. Con el tiempo, la vid abrió paso a la variedad Sauvignon
Blanc, alumbrando en 2015 su primer vino blanco. Las tierras acogieron
también el olivar, consagrado en 2010 con su propia almazara para exprimir el
oro líquido de la finca, evolucionando más tarde hacia sistemas más
sostenibles.
Identidad Manchega y Ganadera: En
2003, la finca selló su compromiso con la excelencia ovina al adherirse a
AGRAMA. Esta dedicación y la pureza genética de su cabaña culminaron en 2011
con la apertura de su quesería artesana, cuna de auténtico Queso Manchego.
La Riqueza de la Tierra:
Fieles al espíritu de diversificación, los campos de La Jaraba se abrieron
experimentalmente a los nogales en 2012, seguidos por el florecimiento de los
almendros en 2017 y la incorporación del cultivo del pistacho en 2022.
Hitos e Iconos del Pago: En
2014, la pasión por la historia regional alzó a "Gaspar", un majestuoso
molino de viento erigido según las proporciones y técnicas de antaño,
permitiendo a los visitantes tocar el alma de La Mancha. Esta entrega a la
excelencia tuvo su recompensa cumbre en 2019, cuando la Unión Europea otorgó
al viñedo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) La Jaraba, la
máxima distinción de calidad en España.
SOSTENIBILIDAD, EL CAMINO DEL FUTURO EN EL PRESENTE
Pago de La Jaraba
implementa un modelo de sostenibilidad 360° y circularidad en todas sus
actividades (agricultura, ganadería, energía y residuos) estructurado en cinco
pilares clave:
Gestión del Agua:
Logra un ahorro hídrico del 50% mediante el riego por goteo enterrado,
tecnología satelital y la reutilización del agua residual de la quesería y
ganadería.
Residuo Cero:
Transforma los subproductos en recursos. Elabora compost con restos de poda y
estiércol, genera biomasa con el alperujo y alimenta al ganado con el suero de
leche.
Agricultura Regenerativa:
Protege el suelo y la biodiversidad en viñedos y olivares usando coberturas
vegetales y rotación de cultivos para evitar la degradación.
Ganadería Integrada:
Cierra el ciclo alimentando al ganado con subproductos de la finca y usando su
estiércol como abono natural, produciendo leche de alta calidad para quesos
artesanales.
Energía Limpia:
Reduce un 80% las emisiones de efecto invernadero gracias al uso de
calderas de biomasa y bombeo solar fotovoltaico para el riego.
Denominación de Origen: El
Reconocimiento a la Singularidad
La Máxima Distinción Vitivinícola
En 2019, la Unión Europea reconoció
oficialmente esta tierra con la prestigiosa Denominación de Origen Pago
(DOP). Esta distinción representa el máximo escalafón de calidad que
puede alcanzar un viñedo en España.
A diferencia de las Denominaciones de Origen
tradicionales, que abarcan regiones geográficas muy amplias, la DOP se concede
exclusivamente a un "pago": una finca o paraje singular con
características edafoclimáticas (suelo y clima) únicas. Es el reconocimiento a
un entorno excepcional capaz de dar vida a vinos con una personalidad e
identidad inimitables.
El Mayor Grado de Exigencia
Obtener y mantener la DOP exige el cumplimiento de un estricto
cuaderno de cargas que garantiza la máxima calidad y una trazabilidad
absoluta:
Origen 100% garantizado:
Toda la uva utilizada debe proceder exclusivamente de las parcelas delimitadas
del pago.
Procesamiento integral: La
bodega de elaboración y crianza debe estar ubicada dentro de la misma finca.
Filosofía de terruño: Tanto la viticultura en el campo como la enología en la bodega están diseñadas minuciosamente para respetar, potenciar y embotellar la esencia pura del terruño.
LOS PILARES DE UN TERROIR - VINOS CON IDENTIDAD
La personalidad de los vinos nace de una simbiosis perfecta entre la tradición local y la adaptación de variedades internacionales. El viñedo se compone de:
Tintos con carácter: La
espina dorsal la forman las autóctonas Tempranillo y Graciano, aportando
estructura y frescura, escoltadas y enriquecidas por la elegancia y complejidad
de las bordelesas Cabernet Sauvignon y Merlot.
Blancos distinguidos: La
variedad Sauvignon Blanc encuentra aquí su máxima expresión, ofreciendo
vinos de gran intensidad aromática.
Cada parcela ha sido objeto de un exhaustivo estudio de
potencial de suelo. Esto permite armonizar cada variedad con su terreno idóneo,
moldeando las características organolépticas de lo que se definen como
auténticos "gigantes sensoriales".
El Suelo: El Alma Viva del Pago
El suelo de Pago de La Jaraba, no es solo soporte, es una
entidad viva, compleja y singular que se transfiere directamente a la copa. La
finca cuenta con una extraordinaria diversidad geológica dividida en tres
perfiles principales:
Suelos aluviales:
Ricos en guijarros gruesos, testimonio erosionado de un antiguo curso fluvial
que aporta un drenaje óptimo.
Suelos profundos: De
texturas marcadamente arenosas y compuestos principalmente por silicatos,
ideales para buscar la elegancia y finura.
Suelos arcillo-minerales: De
profundidad media, caracterizados por una gran capacidad de intercambio
catiónico y muy ricos en cuarcitas, que aportan estructura y longevidad a las
cepas.
Al reunir estas condiciones excepcionales, elaboran vinos
profundamente fieles a su origen y dignos de la máxima distinción de la
viticultura española.
El Clima: Un Microclima Protegido
La ubicación de las 77 hectáreas de viñedo con las que
cuenta la bodega es verdaderamente privilegiada. Se encuentran abrazadas y
protegidas por 92 hectáreas de monte mediterráneo compuesto por encinas
y pinos.
Este entorno boscoso genera un microclima
diferenciador único:
Efecto barrero: El
monte regula las temperaturas y protege las viñas de los vientos extremos.
Complejidad aromática: La
cercanía de la masa forestal dota a los vinos de sutiles y elegantes toques
balsámicos.
Expresión mineral: La
combinación de este clima con suelos de origen fluvial da como resultado vinos
complejos, intensos, aromáticos y amplios, con un marcado carácter
mineral que persiste en boca.
QUESERÍA
Quesería La Jaraba
elabora quesos manchegos artesanos utilizando exclusivamente leche cruda de
oveja manchega de ganadería propia, fusionando la tradición milenaria con
modernas instalaciones que garantizan la máxima higiene y calidad.
Su gama se compone de tres variedades principales:
Semicurado (3-6 meses): De
intensidad media-baja, sabor suave con notas lácticas y textura cremosa. Ideal
para maridar con frutos secos, mermeladas y vinos blancos
Curado (6-9 meses): De
intensidad media, sabor profundo con notas a mantequilla y frutos secos, y
textura firme pero quebradiza. Combina muy bien con vinos tintos jóvenes y
jamón ibérico.
Viejo (más de 12 meses): De
intensidad alta, sabor persistente con toques picantes y textura firme y
granulosa. Perfecto para paladares exigentes, vinos tintos robustos y platos de
caza.
ALMAZARA
Almazara La Jaraba produce un Aceite de Oliva Virgen
Extra (AOVE) de categoría superior controlando el 100% del proceso dentro de su
propia finca.
Claves de su Calidad
Cosecha respetuosa:
Recolección sin vareo en el punto óptimo de maduración.
Procesado rápido:
Molturación en menos de 12 horas desde la recogida para asegurar la mínima
acidez.
Extracción pura:
Centrifugado en frío sin químicos ni calor.
Almacenamiento protegido:
Conservación inmediata en depósitos de acero inoxidable.
Sostenibilidad y Economía Circular
La finca reaprovecha el 100% de sus subproductos:
Hojas: Para alimentar a su propio
ganado.
Huesos: Como biocombustible
para la caldera de la almazara.
Agua sobrante: Para mantener la humedad en su planta de compostaje.
LA BODEGA Y SUS VINOS
Tradición, innovación y respeto por la tierra
En el corazón de Pago de La Jaraba, el enólogo Pedro del
Toro y el director técnico Francisco Fernández trabajan en perfecta sintonía,
consagrando su saber hacer a plasmar la auténtica esencia y el alma de La
Mancha en cada botella.
Su filosofía descansa firmemente sobre dos pilares
fundamentales:
Tipicidad del terruño: El noble empeño de expresar con
honestidad la identidad única, el carácter y la pureza que el suelo manchego
otorga a sus viñas.
Mínima intervención: Una fiel apuesta por el cuidado
artesanal del viñedo y un meticuloso trabajo en bodega que respeta los tiempos
de la naturaleza, permitiendo que florezcan las virtudes más puras de la uva.
Familia Viña Jaraba
Los vinos de la familia Viña Jaraba nacen de la tierra y del saber hacer de sus antepasados, con el firme propósito de acercar a todo el mundo el placer de una copa auténtica. Se trata de una gama cuidada y con el carácter de su propia casa, elaborada con orgullo para el disfrute de todos.
Viña Jaraba es un vino noble
nacido del ensamblaje de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, criado con
esmero durante 12 meses en roble francés.
A la vista luce un distinguido color cereza picota con
destellos rubí. En nariz despliega la solera de sus aromas balsámicos, cuero y
regaliz sobre un fondo de frutos negros maduros. Al paladar se entrega
envolvente, sedoso y con gran empaque, destacando por sus taninos dulces, una
redondez exquisita y un final largo y persistente que honra su origen.
Viña Jaraba Selección
Especial es un vino tinto elegante y afrutado que encarna el orgullo de la
tierra y el saber hacer de la bodega.
Nace de una rigurosa selección de uvas Tempranillo,
Cabernet Sauvignon y Merlot, criadas con mimo y paciencia en tinas de roble
francés durante 12 meses. Su paso por madera le otorga una profunda
complejidad, donde los aromas a frutas maduras se funden en perfecta armonía
con notas de especias finas, tabaco y recuerdos tostados, ofreciendo un perfil
sofisticado, rotundo y equilibrado de corte tradicional.
Viña Jaraba Reserva es
un tinto señorial de 13,5% Vol. que encarna la máxima expresión de la
tradición bodeguera, fruto de una sabia combinación de Tempranillo, Cabernet
Sauvignon y Merlot criada durante 12 meses en barricas de roble francés
y americano.
A la vista se presenta con un noble color rojo burdeos
de capa media-alta e intensos destellos granate y rubí. Su nariz destaca
por una fina complejidad que evoca fruta madura, tonos florales, notas
ahumadas y balsámicas con pinceladas de regaliz sobre un fondo mineral y
especiado. En boca es puro equilibrio y carnosidad, mostrando una
perfecta comunión entre fruta y madera, con taninos maduros, gran cuerpo y una
personalidad compleja, sabrosa y armoniosa.
Viña Jaraba Crianza es
un vino tinto noble que custodia fielmente la esencia y la tradición vinícola
de la finca.
Nace de una esmerada selección de uvas Tempranillo,
Cabernet Sauvignon y Merlot, cuya alma se moldea pacientemente durante más
de 6 meses en barricas de roble francés. Este reposo en la quietud de la
bodega le permite desarrollar una compleja frutosidad, donde los aromas a
frutos rojos maduros y especias se entrelazan con el saber hacer del tiempo,
revelando delicadas notas de vainilla y madera tostada para regalar una
experiencia única al paladar.
Viña Jaraba Cosecha es
un vino tinto joven y jovial que encarna la frescura y la vitalidad de las uvas
de la finca.
Nace de una esmerada selección de Tempranillo,
Cabernet Sauvignon, Merlot y/o Graciano, destacando por su carácter
afrutado y un noble equilibrio en boca. Criado con esmero durante más de 3
meses en bodega un reposo breve y medido para preservar la pureza del fruto,
este vino despliega aromas vibrantes a frutos rojos frescos y suaves notas
florales, entregando toda la honestidad del campo en cada copa.
Familia Pago de La Jaraba
Pago de La Jaraba exalta la auténtica solera del terruño
manchego mediante un cultivo esmerado del viñedo y una mínima intervención en
bodega. De este modo, la casa asegura la pureza más sincera de la uva,
permitiendo que la propia tierra hable con honestidad en cada copa.
Pago de La Jaraba es
un tinto de gran alcurnia y 13,5% Vol. nacido del tradicional ensamblaje
de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot. Su alma se moldea mediante
una fermentación en tinas de roble francés y una posterior crianza de 10 a 12
meses en barrica.
A la vista luce un hermoso vestido color rojo picota de
vivos ribetes. En nariz anuncia su elegante porte con sutiles matices de
madera fina y delicado toffe, en armonía sobre un fondo de frutos negros y
rojos. Al paladar se entrega equilibrado, bien constituido y de paso
aterciopelado, haciendo gala de taninos carnosos y maduros que dejan un
recuerdo gustoso a especias dulces y fruta en sazón, invitando noblemente a
repetir el trago.
Jaraba Merlot es
un Monovarietal de linaje puro 100% Merlot y 13,5% Vol. cuya esencia se
forja en tinas de roble francés y recibe una esmerada crianza en barrica
durante 6 meses.
A los ojos se presenta noblemente vestido de color rojo
picota con vivos ribetes. En nariz revela su elegante hechura a través de
sutiles matices de madera fina, en perfecto concierto sobre un fondo de frutos
negros y rojos. En la boca se muestra equilibrado, de buen cuerpo y paso
aterciopelado, distinguiéndose por sus taninos carnosos y un persistente
recuerdo a especias dulces y fruta en sazón que invita con agrado a renovar el
trago.
Pago de La Jaraba Sauvignon Blanc es
un vino blanco de linaje puro 100% Sauvignon Blanc y 12% Vol. que se
presenta como un joven del año, guardando toda la lozanía de la vendimia
reciente.
A la vista luce un hermoso color amarillo verdoso de capa alta, brillante y muy limpio a los ojos. En nariz regala la frescura del campo a través de aromas a piña y toques de fruta blanca como manzana y pera. Al paladar se entrega alegre, fresco y respetuoso con sus orígenes, colmando la boca con toques frutales tropicales y cítricos en un paso decididamente expresivo, agradable y sedoso.
Familia Azagador
Toma su nombre de las viejas vías pecuarias y caminos de
la trashumancia, rindiendo homenaje al pastoreo tradicional.
Este nombre custodia una arraigada narrativa de
dedicación, herencia y excelencia. Cada botella de la casa se erige como un
testimonio fiel del arte del buen hacer vinícola, concebida pacientemente para
dar vida a vinos nobles y perdurables que narran la historia de su propia
tierra en cada sorbo.
Azagador Selección Especial es
un tinto de alta gama que representa el orgullo y la máxima sofisticación de la
bodega.
Nace de una rigurosa selección de uvas Tempranillo,
Cabernet Sauvignon y Merlot, cuyo carácter se moldea con paciencia y esmero
durante 12 meses en barricas de roble francés de grano extrafino. Tras este
letargo en madera, el vino se retira a la quietud de los botelleros para
cumplir un prolongado reposo en botella, alcanzando la redondez y la finura
propias de los grandes vinos de la casa.
Azagador Reserva es
un vino señorial de 13,5% Vol. que encarna la nobleza y el saber hacer
de la casa, nacido del clásico ensamblaje de Tempranillo, Cabernet Sauvignon
y Merlot, y criado pacientemente durante 12 meses en barricas de roble
francés y americano.
A la vista luce un distinguido color rojo burdeos de capa
media-alta con intensos ribetes granate y rubí. En nariz hace gala de una fina
complejidad, regalando intensas sensaciones de fruta madura y tonos
florales, envueltas en toques ahumados y balsámicos con pinceladas de regaliz
sobre un fondo mineral. Su paso por boca es puro equilibrio y carnosidad,
mostrando un gran cuerpo y una perfecta comunión entre sus notas tostadas y el
fruto, despidiéndose de forma potente, sabrosa y armoniosa.
Azagador Crianza es
un vino tinto noble que abraza con respeto la riqueza de la tradición
bodeguera.
Elaborado a partir de uvas Tempranillo, Cabernet
Sauvignon y Merlot, su alma se templa en la quietud de la bodega durante al
menos 8 meses en barricas de roble, completando su crianza con un necesario
periodo de afinamiento en botella. Este pausado letargo le confiere una hermosa
complejidad aromática, donde el recuerdo de los frutos rojos maduros y las
especias se funden en perfecta armonía con los distinguidos toques de la
madera.
Azagador Cosecha es
un vino tinto joven que se presenta como una auténtica celebración de la
frescura y el carácter afrutado del pago vitícola.
Elaborado con el noble propósito de capturar la esencia
vibrante del viñedo, el vino reposa en la quietud de la bodega durante al menos
3 meses en barricas de roble. Este breve y medido paso por madera respeta la
pureza del fruto, permitiendo que despliegue intensos aromas a frutos rojos con
un sutil toque de especias, ofreciendo en el paladar un perfil ligero, franco y
sumamente accesible.
LA ESENCIA DE LA MESA MANCHEGA
El encuentro halló su broche de oro en la presencia de
Francisco Fernández, alma y técnico de la bodega, transformando la mesa en un
escenario de afectos y memoria. Allí, bajo el cobijo de la tradición,
compartimos una comida excelente donde los frutos típicos de la comarca
dialogaron en perfecta armonía con el deleite embriagador de los vinos de la
casa.
La cocina manchega desplegó su esencia más pura: un canto
de origen pastoril y humilde que, sin embargo, estalla en el paladar con
sabores rotundos, contundentes y honestos. Es una gastronomía esculpida por el
rigor del campo, nacida de los tesoros de sus huertas, sus afamados quesos y
del latido de la caza.
El rey indiscutible de la tarde fue el plato de Los
Galianos, ese gazpacho manchego que corona el arte de la cuchara. Se presentó
como un guiso caldoso y reconfortante, donde las carnes de caza menor, el
conejo, la liebre y la perdiz, se fundieron en un abrazo aromático de especias
junto a los trozos de torta cenceña. Servido con maestría sobre el lienzo de
una torta gigante, el plato no solo alimentó el cuerpo, sino que rindió
homenaje al legado eterno de una tierra que sabe a hogar, a campo y a fuego lento.
¡Hasta pronto Pago de La Jaraba!
Aquel amor de fuego era por ti y contigo.
ANTONIO MACHADO
Directora de Descorchando Versos: Concepción García
Fotografías: Concepción García
Asociación Española de Periodistas del Vino
Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.






































