LEGADO, TIERRA Y
ALMA DE VID
La Asociación Española de Periodistas
y Escritores del Vino (A.E.P.E.V.) el pasado 19 de mayo, visitó la
Sierra Oeste de Madrid, un rincón excepcional donde el viñedo esculpe el
entorno y define su identidad.
Esta experiencia ha sido diseñada y
guiada por Offerendus, operador local especializado en experiencias
culturales, ecoturísticas y de enoturismo ubicado en la Sierra Oeste de Madrid
y el territorio de la Sierra de Gredos, surge ensalzar dos realidades
indisolubles: la riqueza monumental y la cultura del vino.
Conectan de manera directa el vino con
el paisaje, la historia, el arte y el patrimonio de la región. Expertos en 3
Denominaciones de Origen y especialistas en divulgar el valor de las variedades
autóctonas de la zona, especialmente la Garnacha de Gredos y el Albillo Real
D.O. Vinos deMadrid (subzona San Martín de Valdeiglesias)
Nos adentramos con el guía turístico Roberto
de La cruz a un escenario privilegiado donde los vestigios del pasado, la
biodiversidad y el saber hacer tradicional convergen de forma magistral, con él
pudimos descubrir esta joya del pasado y su historia:
MONASTERIO SANTA MARÍA LA REAL DE VALDEIGLESIAS
El Monasterio de
Santa María la Real de Valdeiglesias popularmente conocido como el Monasterio de Pelayos de la Presa, es el cenobio
más antiguo de la Comunidad de Madrid. Sus orígenes espirituales se remontan a
la época visigoda (siglo VIII), aunque su fundación oficial y unificada data de
1150 bajo el amparo del rey Alfonso VII de León. Tras siglos de esplendor,
abandono y expolio, hoy en día es un destacado Bien de Interés Cultural en
desde 1983 en proceso de restauración.
Cronología
Histórica
Origen: Época Visigoda (Siglo VIII): La tradición
sitúa el origen espiritual en el noble Teodomiro. Durante el reinado de Witiza,
se retiró a este valle para llevar una vida eremítica junto a otros nobles.
Esto dio lugar a la aparición de doce ermitas dispersas en la zona.
Fundación y unificación Real (1150):
Tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI, su sucesor Alfonso VII "El
Emperador" otorgó un Privilegio Real de fundación. Este documento obligaba
a los doce eremitorios dispersos a unificarse en una sola comunidad benedictina
bajo el mandato del Abad Guillermo.
Esplendor Cisterciense (1177): El rey Alfonso VIII impulsó la integración del monasterio en la Orden del Císter. Durante los siglos siguientes, el complejo vivió su época de mayor riqueza económica y territorial. Ello motivó sucesivas reformas arquitectónicas que incorporaron estilos góticos, renacentistas y barrocos.
Decadencia y
Desamortización (1836): La
promulgación de la Desamortización de Mendizábal obligó a los monjes a
abandonar el monasterio. El edificio pasó a manos privadas, lo que inició un
periodo de 140 años de abandono, ruina y expolio continuo de sus tesoros
artísticos.
Recuperación y Actualidad (1974 - Presente): El arquitecto Mariano García Benito compró las ruinas tras ver un anuncio en el periódico ABC. Invirtió su propio patrimonio en levantar tapias de protección y consolidar estructuras vitales. En 2004, donó el complejo al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa. Actualmente, gestionado junto a una fundación, se siguen ejecutando proyectos públicos de consolidación para su recuperación arqueológica y cultural.

Tras la visita al monasterio, tuvimos
una cata muy especial centrada en una de las variedades más singulares del
territorio: La Albillo Real, uva histórica de la Sierra Oeste y
expresión única de su identidad vitivinícola. La cata fue dirigida por el
enólogo colaborador Daniel Barrio, quien nos guio a los asistentes a
través de una selección representativa de diferentes elaboraciones, mostrando
la versatilidad y riqueza de esta variedad.
En esta ocasión, la selección adquiere
un valor especialmente significativo, ya que reúne vinos procedentes de las
tres Denominaciones de Origen presentes en el territorio, Vinos de Madrid
(subzona San Martín), Cebreros y Méntrida, ofreciendo una lectura transversal del
albillo real en distintos contextos de suelo, clima y tradición. A lo largo de
la degustación, pudimos descubrir distintas interpretaciones de la misma variedad,
procedentes de las tres zonas vitivinícolas:
La Suerte de
Arrayán (D.O.P. Méntrida)
Fermentado en barrica de roble
francés, elegante y equilibrado, reflejo de una interpretación más refinada de
la variedad.
Brisa de Gredos (D.O.P. Cebreros)
Ocho meses de crianza bajo velillo,
una elaboración que introduce matices biológicos y una notable personalidad
Zerberos Vino Precioso de Daniel Ramos, así llamaban
tradicionalmente en la zona de El Tiemblo- Gredos a los vinos de Albillo Real
por su color y por su brillo, y así han decidido Pepi y Daniel llamar a su
blanco más importante. Crianza en roble francés durante 11 meses.
Dorado intenso con brillos preciosos
de piedra preciosa. En nariz es poderoso con muchas notas minerales de arcilla
húmeda y ferralla. Cremoso, untuoso y con muy buena acidez.
Mariscalas 2023 de Finca Mariscalas D.O. Vinos de Madrid
Un Monovarietal 100% de Albillo Real, untuoso,
sedoso y con un toque salino único, fruto de su cuidada fermentación y crianza
sobre lías. Exclusividad y frescura en perfecto equilibrio.
El Soplón de Bodega Fuentegalana D.O. Vinos de Madrid / D.O.P. Cebreros.
Crianza en barrica de castaño, que
aporta complejidad y un perfil singular poco habitual en los vinos blancos.
Seguimos nuestra visita guiada hacia
el Antiguo Horno de Tinajas de El Tiemblo, construido a inicios del
s.XIX, un elemento clave del patrimonio histórico y de la tradición vinícola de
la provincia de Ávila. Este espacio monumental refleja cómo la alfarería local
estuvo históricamente unida a la producción de vino, fabricando los grandes
recipientes de barro necesarios para el almacenamiento y la crianza en las
bodegas de la región. Su recuperación funcional y turística busca conectar el
pasado artesanal con las rutas del vino actuales.
Durante el almuerzo, degustamos un
excelente menú con productos de la zona y elaboraciones tradicionales, la
experiencia evoluciona hacia la identidad tinta del territorio: La garnacha de
Gredos, la joya tinta de la región, un patrimonio vitícola que encuentra en
este relieve montañoso su máxima expresión y prestigio. La secuencia de vinos
seleccionados traza un itinerario por las diversas tipicidades de la uva,
evidenciando la pluralidad del terruño y el rigor de sus elaboradores:
El Bufón de Bodegas Arrayán (D.O.P. Méntrida) Vino
actualmente agotado en bodega, fermentado en tina de roble y con una crianza de
12 meses. Expresa una garnacha estructurada y elegante, con gran profundidad.
Valverde, vino de pueblo de Cebreros Vino artesanal,
elaborado con muy poca intervención por un joven viticultor que representa la
vertiente más tradicional de la garnacha. Cuenta con una crianza de 10 meses en
roble francés, destacando por su autenticidad y carácter.
Carril del Rey de Bodegas Bernabeleva (D.O. Vinos de Madrid,
subzona San Martín) Procedente de cepas viejas, este vino refleja la elegancia
y finura características de las garnachas de la zona, con una marcada identidad
de terruño.
Tres visiones, una identidad: el
latido de la garnacha en la tierra de Gredos.
CATA DE VINOS D.O.P. CEBREROS JUNTO A LOS HISTÓRICOS TOROS DE GUISANDO
Relevancia
Histórica: El Tratado de 1468
El paraje es internacionalmente
conocido por el Tratado de los Toros de Guisando.
El 19 de septiembre de 1468, el rey
Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel se reunieron junto a estas
esculturas. En este pacto, el monarca proclamó a Isabel (la futura Isabel la
Católica) como heredera legítima al trono de Castilla, desbancando de la
sucesión a Juana "la Beltraneja".
Desde 2017, la Denominación de
Origen Protegida Cebreros ampara vinos nacidos en el sureste de Ávila,
entre los ríos Alberche y Tiétar, en pleno Sistema Central Ibérico.
Muchos de sus viñedos, centenarios,
ofrecen un terruño excepcional, las viñas de Cebreros se cultivan en
suelos de granito y pizarra, a altitudes que oscilan entre los 600 y 1,200
metros, dan origen a vinos con personalidad, marcados por un clima de escasas
precipitaciones, veranos calurosos y una baja densidad de plantación. Estas
condiciones aportan una mineralidad y frescura inigualable a los vinos.
El broche final lo pusieron Marta Burgos
y Diego Ortega, técnicos de la Denominación de Origen Protegida Cebreros,
con una presentación y cata maridada de vinos genéricos de la denominación, en
este escenario único y fiel al territorio, saboreamos la esencia de las
garnachas de la zona: su expresión mineral, su frescura derivada de la altitud
y la influencia de los suelos graníticos. Una experiencia que nos permitió a
los asistentes, comprender, de forma directa la identidad vitivinícola de
Cebreros, conociendo las variedades autóctonas de la zona, las verdaderas
protagonistas de Cebreros, completando así un recorrido que conecta a la
perfección, patrimonio, paisaje y vino, bajo un mapa al corazón de un territorio
en tres esencias: la elegancia blanca del Albillo, la complejidad tinta de La
Garnacha y la herencia que define una identidad”.
“Queremos que quien nos visite no solo
pruebe vinos, sino que entienda de dónde vienen. El vino es la forma más
directa de conectar con la tierra, con su historia y con su gente.”
Elena Sanz, Offerendus
Fotografías: Concepción García
Directora de Descorchando Versos: Concepción García
Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.








