miércoles, 3 de junio de 2026

GREDOS, HISTORIA, TRADICIÓN, NATURALEZA Y ESENCIA VITIVINÍCOLA

 

LEGADO, TIERRA Y ALMA DE VID


La Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (A.E.P.E.V.) el pasado 19 de mayo, visitó la Sierra Oeste de Madrid, un rincón excepcional donde el viñedo esculpe el entorno y define su identidad.

Esta experiencia ha sido diseñada y guiada por Offerendus, operador local especializado en experiencias culturales, ecoturísticas y de enoturismo ubicado en la Sierra Oeste de Madrid y el territorio de la Sierra de Gredos, surge ensalzar dos realidades indisolubles: la riqueza monumental y la cultura del vino.

Conectan de manera directa el vino con el paisaje, la historia, el arte y el patrimonio de la región. Expertos en 3 Denominaciones de Origen y especialistas en divulgar el valor de las variedades autóctonas de la zona, especialmente la Garnacha de Gredos y el Albillo Real

D.O.P. Cebreros(Ávila)

D.O. Vinos deMadrid (subzona San Martín de Valdeiglesias)

D.O. Méntrida(Toledo)

Nos adentramos con el guía turístico Roberto de La cruz a un escenario privilegiado donde los vestigios del pasado, la biodiversidad y el saber hacer tradicional convergen de forma magistral, con él pudimos descubrir esta joya del pasado y su historia:

MONASTERIO SANTA MARÍA LA REAL DE VALDEIGLESIAS

El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias popularmente conocido como el Monasterio de Pelayos de la Presa, es el cenobio más antiguo de la Comunidad de Madrid. Sus orígenes espirituales se remontan a la época visigoda (siglo VIII), aunque su fundación oficial y unificada data de 1150 bajo el amparo del rey Alfonso VII de León. Tras siglos de esplendor, abandono y expolio, hoy en día es un destacado Bien de Interés Cultural en desde 1983 en proceso de restauración.

Cronología Histórica

Origen: Época Visigoda (Siglo VIII): La tradición sitúa el origen espiritual en el noble Teodomiro. Durante el reinado de Witiza, se retiró a este valle para llevar una vida eremítica junto a otros nobles. Esto dio lugar a la aparición de doce ermitas dispersas en la zona.

Fundación y unificación Real (1150): Tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI, su sucesor Alfonso VII "El Emperador" otorgó un Privilegio Real de fundación. Este documento obligaba a los doce eremitorios dispersos a unificarse en una sola comunidad benedictina bajo el mandato del Abad Guillermo.

Esplendor Cisterciense (1177): El rey Alfonso VIII impulsó la integración del monasterio en la Orden del Císter. Durante los siglos siguientes, el complejo vivió su época de mayor riqueza económica y territorial. Ello motivó sucesivas reformas arquitectónicas que incorporaron estilos góticos, renacentistas y barrocos.


Decadencia y Desamortización (1836): La promulgación de la Desamortización de Mendizábal obligó a los monjes a abandonar el monasterio. El edificio pasó a manos privadas, lo que inició un periodo de 140 años de abandono, ruina y expolio continuo de sus tesoros artísticos.

Recuperación y Actualidad (1974 - Presente): El arquitecto Mariano García Benito compró las ruinas tras ver un anuncio en el periódico ABC. Invirtió su propio patrimonio en levantar tapias de protección y consolidar estructuras vitales. En 2004, donó el complejo al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa. Actualmente, gestionado junto a una fundación, se siguen ejecutando proyectos públicos de consolidación para su recuperación arqueológica y cultural.



Tras la visita al monasterio, tuvimos una cata muy especial centrada en una de las variedades más singulares del territorio: La Albillo Real, uva histórica de la Sierra Oeste y expresión única de su identidad vitivinícola. La cata fue dirigida por el enólogo colaborador Daniel Barrio, quien nos guio a los asistentes a través de una selección representativa de diferentes elaboraciones, mostrando la versatilidad y riqueza de esta variedad.

En esta ocasión, la selección adquiere un valor especialmente significativo, ya que reúne vinos procedentes de las tres Denominaciones de Origen presentes en el territorio, Vinos de Madrid (subzona San Martín), Cebreros y Méntrida, ofreciendo una lectura transversal del albillo real en distintos contextos de suelo, clima y tradición. A lo largo de la degustación, pudimos descubrir distintas interpretaciones de la misma variedad, procedentes de las tres zonas vitivinícolas:

La Suerte de Arrayán (D.O.P. Méntrida)

Fermentado en barrica de roble francés, elegante y equilibrado, reflejo de una interpretación más refinada de la variedad.

Brisa de Gredos (D.O.P. Cebreros)

Ocho meses de crianza bajo velillo, una elaboración que introduce matices biológicos y una notable personalidad

Zerberos Vino Precioso de Daniel Ramos, así llamaban tradicionalmente en la zona de El Tiemblo- Gredos a los vinos de Albillo Real por su color y por su brillo, y así han decidido Pepi y Daniel llamar a su blanco más importante. Crianza en roble francés durante 11 meses.

Dorado intenso con brillos preciosos de piedra preciosa. En nariz es poderoso con muchas notas minerales de arcilla húmeda y ferralla. Cremoso, untuoso y con muy buena acidez.

Mariscalas 2023 de Finca Mariscalas D.O. Vinos de Madrid

 Un Monovarietal 100% de Albillo Real, untuoso, sedoso y con un toque salino único, fruto de su cuidada fermentación y crianza sobre lías. Exclusividad y frescura en perfecto equilibrio.

 El Soplón de Bodega Fuentegalana D.O. Vinos de Madrid / D.O.P. Cebreros.

Crianza en barrica de castaño, que aporta complejidad y un perfil singular poco habitual en los vinos blancos.

Seguimos nuestra visita guiada hacia el Antiguo Horno de Tinajas de El Tiemblo, construido a inicios del s.XIX, un elemento clave del patrimonio histórico y de la tradición vinícola de la provincia de Ávila. Este espacio monumental refleja cómo la alfarería local estuvo históricamente unida a la producción de vino, fabricando los grandes recipientes de barro necesarios para el almacenamiento y la crianza en las bodegas de la región. Su recuperación funcional y turística busca conectar el pasado artesanal con las rutas del vino actuales.



Durante el almuerzo, degustamos un excelente menú con productos de la zona y elaboraciones tradicionales, la experiencia evoluciona hacia la identidad tinta del territorio: La garnacha de Gredos, la joya tinta de la región, un patrimonio vitícola que encuentra en este relieve montañoso su máxima expresión y prestigio. La secuencia de vinos seleccionados traza un itinerario por las diversas tipicidades de la uva, evidenciando la pluralidad del terruño y el rigor de sus elaboradores:

El Bufón de Bodegas Arrayán (D.O.P. Méntrida) Vino actualmente agotado en bodega, fermentado en tina de roble y con una crianza de 12 meses. Expresa una garnacha estructurada y elegante, con gran profundidad.

Valverde, vino de pueblo de Cebreros Vino artesanal, elaborado con muy poca intervención por un joven viticultor que representa la vertiente más tradicional de la garnacha. Cuenta con una crianza de 10 meses en roble francés, destacando por su autenticidad y carácter.

Carril del Rey de Bodegas Bernabeleva (D.O. Vinos de Madrid, subzona San Martín) Procedente de cepas viejas, este vino refleja la elegancia y finura características de las garnachas de la zona, con una marcada identidad de terruño.

Tres visiones, una identidad: el latido de la garnacha en la tierra de Gredos.

 

CATA DE VINOS D.O.P. CEBREROS JUNTO A LOS HISTÓRICOS TOROS DE GUISANDO


Colofón histórico, antes de la despedida, la jornada culminó en los icónicos Toros de Guisando. En este emblemático enclave, disfrutamos de una visita guiada al conjunto escultórico vetón (ss. IV-III a.C.), el monumento más antiguo de la comarca con más de 2000 años de historia a sus espaldas. Las esculturas pertenecen a la categoría arqueológica de los verracos. Estas figuras representan zoomorfos cuadrúpedos (principalmente toros o cerdos sementales) labrados por el pueblo celta de los vetones. Son cuatro esculturas alineadas de norte a sur, que miden entre 2,6 y 2,7 metros de largo. Aunque están desgastadas, se aprecian detalles como el hocico, los ojos y orificios en la cabeza para encajar cuernos reales. Los historiadores sugieren que tenían fines mágico-religiosos. Servían como amuletos para la protección del ganado, hitos para marcar límites de pastos territoriales

Relevancia Histórica: El Tratado de 1468

El paraje es internacionalmente conocido por el Tratado de los Toros de Guisando.

El 19 de septiembre de 1468, el rey Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel se reunieron junto a estas esculturas. En este pacto, el monarca proclamó a Isabel (la futura Isabel la Católica) como heredera legítima al trono de Castilla, desbancando de la sucesión a Juana "la Beltraneja".


Desde 2017, la Denominación de Origen Protegida Cebreros ampara vinos nacidos en el sureste de Ávila, entre los ríos Alberche y Tiétar, en pleno Sistema Central Ibérico.

Muchos de sus viñedos, centenarios, ofrecen un terruño excepcional, las viñas de Cebreros se cultivan en suelos de granito y pizarra, a altitudes que oscilan entre los 600 y 1,200 metros, dan origen a vinos con personalidad, marcados por un clima de escasas precipitaciones, veranos calurosos y una baja densidad de plantación. Estas condiciones aportan una mineralidad y frescura inigualable a los vinos.


El broche final lo pusieron Marta Burgos y Diego Ortega, técnicos de la Denominación de Origen Protegida Cebreros, con una presentación y cata maridada de vinos genéricos de la denominación, en este escenario único y fiel al territorio, saboreamos la esencia de las garnachas de la zona: su expresión mineral, su frescura derivada de la altitud y la influencia de los suelos graníticos. Una experiencia que nos permitió a los asistentes, comprender, de forma directa la identidad vitivinícola de Cebreros, conociendo las variedades autóctonas de la zona, las verdaderas protagonistas de Cebreros, completando así un recorrido que conecta a la perfección, patrimonio, paisaje y vino, bajo un mapa al corazón de un territorio en tres esencias: la elegancia blanca del Albillo, la complejidad tinta de La Garnacha y la herencia que define una identidad”.

 



“Queremos que quien nos visite no solo pruebe vinos, sino que entienda de dónde vienen. El vino es la forma más directa de conectar con la tierra, con su historia y con su gente.”

Elena Sanz, Offerendus


Fotografías: Concepción García

Directora de Descorchando Versos: Concepción García

Nota: La información e imágenes obtenidas de la web en algunas entradas de este blog, son exclusivamente para la divulgación y fomento del vino sin fines lucrativos.